Hallada en el baño de un restaurante de baja calidad en un barrio popular de Rawalpindi, Pakistán. Escrita en perfecto francés. Autor anónimo.
Dirigida a quien quiera leerla (pero especialmente a los ciudadanos del Norte).
No soy blanco.
Aclaro esto desde un principio para que se entienda bien quién escribe esto, y por qué lo escribe. No ser blanco significa que no pertenezco a ese 30 por ciento de privilegiados –si es que así se le puede llamar– que no se siente discriminado por el simple hecho de tener un determinado color de piel. No ser blanco, es decir: ser oriental, negro, indio, árabe, mestizo o todo tipo de combinación que se desee, es ya un estigma imposible de borrar. Los que sufrimos este estigma, los que padecemos esa pesada carga día a día, somos muchos, muchísimos.
Somos, especialmente, los que vivimos en el Sur. Y representamos mucha gente, la enorme mayoría de la población del mundo. Es muy impreciso decir "el Sur", por supuesto. Pero da una idea bastante aproximada del problema en ciernes: ser del Sur es, en términos generales, no ser blanco y formar parte de ese 70 por ciento de población planetaria que vive en condiciones infrahumanas, que no sabe si al día siguiente va tener para comer, que no sabe cuándo va a desencadenarse la próxima guerra, ni por qué. Ser del Sur es formar parte del enorme grupo de los que no saben leer ni escribir –y que constituye nada más y nada menos que casi un 50 por ciento de la Humanidad–. Ser del Sur significa que en un 50 por ciento de los casos se sufre desnutrición. Sí, sí como lo están leyendo: ¡desnutrición! Desnutrición en un mundo que se permite gastar cantidades demenciales de dinero en armas, o en productos innecesarios, un mundo que produce el doble de la cantidad de alimentos necesarios para alimentar perfectamente a todos sus habitantes, pero que dadas las injusticias reinantes condena de hambre a una inmensa cantidad de seres humanos. Un mundo en el que un perrito de un hogar término medio del Norte come un promedio anual de carne roja superior a un habitante de nuestras tierras. Ser del Sur es no saber si mañana se podrá morir de hambre, picado por una víbora venenosa o por haber pisado una mina antipersonal de las que dejan los interminables conflictos que barren nuestros países. Ser del Sur es vivir resignado ante las catástrofes naturales que periódicamente nos golpean, produciendo devastación entre nosotros y sólo problemas manejables en el Norte –con lo que se evidencia que esas catástrofes no son precisamente tan "naturales"–; es vivir sabiendo que en cualquier momento se puede pasar a ser un refugiado por algún conflicto militar que estalle y en el que no tenemos ninguna participación pero que nos fuerza a salir huyendo despavoridos; es poder pasar a ser un ilegal despreciado si se intenta escapar de tanta miseria marchando al Norte, que nos recibe con indiferencia… y muros de contención electrificados, metralla y perros guardianes –si logramos sobrevivir al viaje para llegar allá, claro–. Ser del Sur es no ver la luz al final del túnel.
El Café Central, situado en la planta baja del palacio Ferstel, en la Herrengasse, es uno de los establecimientos más célebres de Viena. En el interior del café dominan la visión columnas pálidas, de retama mustia, que rodean al piano; al fondo, se aprecian dos retratos de los emperadores que llenaron la vida de la ciudad antes de la gran guerra. Es un recuerdo indulgente de la gloria y la miseria de la Viena imperial, donde había reinado durante medio siglo el emperador Franz Joseph, o Francisco José, un hombre inclinado a las tareas burocráticas, y de quien se afirmaba que el único libro que había leido en su vida era el que recogía la Lista de oficiales del ejército. Pero cada época es recordada de forma diferente por sus protagonistas: en los días amargos del exilio, cuando Stefan Zweig era un apátrida que había huido del nazismo, rememoraba la plácida Viena burguesa, llena de vida en sus calles y en sus teatros, repleta de tertulias en los cafés donde se discutían con pasión las noticias de los diarios y las nuevas ideas, aunque la ciudad tenía también otros escenarios, más sórdidos, llenos de pobreza. A este Café Central venía Zweig.
Todo el café tiene ese tono amarillento, como si el humo del tabaco se hubiera enganchado para siempre en sus paredes. Lámparas de grandes brazos y seis copas de luz rompen la oscuridad de las tardes tranquilas de invierno. Los sofás son circulares, tapizados en rojo. Cuando se entra en el establecimiento, a la derecha, se encuentra en los asientos del rincón número cuatro a Robert Musil, o, al menos, su fotografía y su memoria. Al fondo, se recuerda a Franz Werfel, justo al lado de la mesa donde se sentaba Hugo von Hofmannsthal, el poeta que fascinó a los jóvenes de la generación de Zweig. En el centro del café, bajo los retratos de los emperadores (ese Franz Joseph I, que nació en 1830 y reinó hasta su muerte en 1916, y la singular Sissi, que entretenía sus ocios escribiendo poemas espiritistas), reinaba Karl Kraus, dominando todo el espacio y la puerta de entrada, para ver a quienes llegaban. Los cuadros del Café Central que recuerdan al emperador y la emperatriz son copias, reducidas, de los originales del Hofburg que fueron pintados en 1865 por Franz Xaver Winterhalter, un retratista alemán de moda en el siglo XIX.
Desde la entrada, hacia la izquierda, se ven los lugares donde se sentaban Adolf Loos, Leo Perutz, y un escritor olvidado, oportunista y miserable, llamado Franz Carl Heimito Ritter von Doderer, que llegó a ingresar en el partido nazi para promocionar su obra entre los alemanes. Sin embargo, no se indica donde se sentaba Stefan Zweig: tal vez los propietarios no consideren relevante su nombre, ni su obra. Tampoco aparece ninguna referencia a Trotski, que también frecuentó el establecimiento, y que, según Claudio Magris, se pasaba todo el día en el café. Los cafés vieneses, con su servicio gratuito de prensa diaria, austriaca y de otros países europeos, eran para Zweig una institución única en el mundo: ¡proporcionaban a los clientes hasta revistas literarias y artísticas! Allí charlaba Zweig con sus amigos, discutía con Rilke, con Hofmannsthal, con Wassermann. Otros, como Robert Musil, Franz Werfel, Milena Jesenská, Hermann Broch y Joseph Roth, frecuentaban también el Herrenhof, y aún Freud, Klimt, Kokoschka, Otto Wagner, pasaban largas horas en el CaféMuseum.
Liszt comenzó su formación pianística a manos de su padre Ádám, a la edad de 6 años. Ádám se dio rápidamente cuenta del talento de su hijo y consiguió fondos de la nobleza para la educación del joven prodigio en Viena a manos de Karl Czerny, díscipulo de Beethoven y estudió composición con Antonio Salieri. Ádám había intentado previamente que Hummel fuese profesor de Ferenc pero los honorarios de éste eran demasiado para la familia Liszt. Czerny aceptó dar a Liszt clases gratuitas de forma diaria.
En 1823 se traslada a París y al acudir al conservatorio de la ciudad es rechazado por el director del centro, Luigi Cherubini, por la norma que él mismo había instaurado y que sólo permitía estudiar en el conservatorio de París a ciudadanos franceses (siendo él italiano). Este hecho provocó que Liszt y muchos otros no pudiesen entrar en el conservatorio y con él tiempo influenció en la debilitación de París como núcleo musical romántico trasladándose este hacia Alemania.
En París asistió a un recital del virtuoso del violín Nicolo Paganini, en 1831, impresionado por su técnica y presentación surgió en él la idea de revolucionar la técnica pianística. Liszt pasó años estudiando las posibilidades del piano del mismo modo que Beethoven lo había hecho en su juventud pero con un piano mucho más moderno y que evolucionaba año tras año sobre todo gracias a la investigación que la manufactura Érard dedicaba al instrumento con colaboración de pianistas y músicos de relieve como el propio Ferenc.
Liszt mantuvo una relación estable con la condesa Marie d'Agoult entre 1834 y 1844, con la que tuvo dos hijas y un hijo. Su hija Cosima llegaría a ser más tarde la esposa de Hans von Bülow primero y de Richard Wagner más tarde. En 1847 empezaría su segunda relación amorosa importante con la princesa Caroline von Wittgestein.
Entre 1840 y 1847 Liszt decide hacer giras de conciertos. En 1840 además inventa el recital de piano tal y como lo conocemos hoy en día. También empieza vagamente a desarrollar su faceta como director de orquesta. Sus viajes le llevan a conocer prácticamente toda Europa llegando a ciudades tan distantes como Sevilla y Moscú.
En 1847 Liszt aceptó el puesto de director musical del Duque de Weimar, aunque anteriormente ya había sido nombrado maestro de capilla para eventos extraoficiales y abandonó su carrera como virtuoso del piano. En los años en Weimar se centra en desarrollar su faceta compositiva y de esta época destacan entre otras su Sonata en Si menor para piano, sus poemas sinfónicos, su Missa Solemnis, la Fantasía y Fuga sobre el nombre de Bach y la revisión y edición final de numerosas obras como los Estudios de ejecución Trascendente o sus 2 conciertos para piano y orquesta.
En 1859 Liszt recibió en Roma las órdenes menores, pero nunca llegó al sacerdocio por la dedicación que éste cargo le hubiese exigido.
En los años 60 y 70 Liszt pasa la mayor parte de su tiempo componiendo obras corales y realizando cursos de impartición gratuita a un grupo muy selecto de músicos entre los que podemos destacar a Rosenthal, d'Albert o Sauer. A pesar del extendido tópico, Albéniz nunca fue alumno de Liszt. Ni tan sólo llegaron a conocerse. Liszt pasó los últimos años de su vida nuevamente en Weimar (entre 1869 y 1886). Retoma una intensa vida de viajes haciendo sus últimos conciertos y la composición de sus últimas obras que ya en esta época se encontraban en un estilo atonal muy alejado de sus primeras composiciones clásicas. Destacan como obras representativas de éste período "Nuages gris" o la "Bagatela sin tonalidad".
Liszt murió a los 75 años de edad en Bayreuth, durante el festival anual que Wagner (que había muerto en 1883) había creado. Wikipedia
Hay una verdadera parafernalia para lograrlo en EE.UU. y el remedio es sencillo: consiste en criminalizar y más, en patologizar a los jóvenes norteamericanos rebeldes, disconformes con el autoritarismo y que lo retan. Se los considera trastornados mentales y carne de tranquilizantes, anfetaminas y otras sustancias psicotrópicas. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría bautizó el presunto padecer en 1980: porta el nombre de desorden de oposición desafiante (ODD, por sus siglas en inglés) y no se aplica a los delincuentes juveniles. Más bien a quienes no incurren en actividades ilegales, pero muestran "un comportamiento negativo, hostil y desafiante". Los síntomas incluyen "desafiar o negarse activamente a cumplir las demandas y normas de los adultos" y "discutir a menudo con ellos". Son definiciones oficiales de la Asociación (alternet.org, 28-1-08).
El especialista en salud mental Bruce E. Levine indica que sus colegas estadounidenses no toman en cuenta que un medio opresivo suele originar esa clase de rebelión juvenil y la "curan" con drogas. Las grandes empresas farmacéuticas, muy agradecidas. Como señalara Fernando Savater, la tendencia a considerar "enfermos" a quienes se comportan de manera "excéntrica, vituperable o peligrosa... es una tradición bien documentada desde comienzos de nuestra época moderna y racionalista" (Clarín, 31-10-04). Existe en EE.UU., desde luego. John Adams, su segundo presidente y uno de los Padres Fundadores del país, promulgó en junio de 1798 cuatro leyes de eterna duración: a) el plazo para optar por la ciudadanía estadounidense se amplió de 5 a 14 años de residencia; b) el presidente puede deportar a los extranjeros "peligrosos" según su soberana voluntad; c) el presidente puede expulsar o encarcelar a extranjeros enemigos en tiempos de guerra; d) toda conspiración contra el gobierno, incluyendo los disturbios, es un delito mayor. Otro Padre Fundador, el médico presbiteriano Benjamin Rush, diagnosticó en 1813 que la rebelión contra la autoridad federal centralizada es "un exceso de pasión por la libertad" y que "constituye una forma de insania". En 1851, el Dr. Samuel Cartwright descubrió la "drapetomanía", mal que, según él, provocaba en los esclavos el deseo de huir, y también lo que llamó dysaesthesia aethiopis, enfermedad que impedía que los esclavos prestaran la debida atención a las órdenes del amo. No había esclavitud, había enfermedades. Hoy sucede lo mismo.
El gobierno estadounidense necesita una juventud sumisa, dispuesta a sacrificar su vida en cualquier guerra que a la Casa Blanca se le antoje, y que no participe en pujas "subversivas" como los movimientos por la paz o en defensa de los derechos humanos. Drogas aparte, el Pentágono ha tomado medidas para evitar esos "peligros", particularmente en las universidades, cuna del rechazo a la guerra de Vietnam. La ley de prevención de la radicalización violenta y del terrorismo en el país, aprobada por la Cámara de Representantes, está destinada precisamente a los campus. La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) ha revelado que el Pentágono acumulaba, en 2006, 186 expedientes de "protestas antimilitares" –algunas calificadas de "amenazas probables"– de grupos universitarios (The Nation, 25-1-08).
Los cuerpos policiales de dos tercios de las universidades cuentan –según el Departamento de Justicia– con un arsenal que incluye desde balas de goma y proyectiles de pimienta hasta rifles y armas semiautomáticas, aunque suelen más bien utilizar paralizantes eléctricos, esos parientes de la picana eléctrica, para reprimir manifestaciones. La "guerra antiterrorista" impulsó a incrementar la vigilancia en los campus mediante incontables circuitos cerrados de televisión, que se decuplicaron desde el 11/9. La industria electrónica y otras, muy agradecidas. Por lo pronto, el Departamento de Educación y el FBI han confeccionado una base de datos que registra a los 14 millones de estudiantes que solicitaron cada año becas en el período 2001-2006. ¿La razón? Identificar a "gente de interés" por su posible vinculación con alguna "actividad terrorista". Los estudiantes extranjeros gozan de una vigilancia especial: el Departamento de Seguridad Interior (DHS, por sus siglas en inglés) lleva registrado el nombre de más de 4,7 millones de ellos, aunque sólo uno de cada veinte indocumentados ingresa en la universidad. Algunos carecen de medios y otros tienen buenas razones para no hacerlo: no pocos fueron deportados antes de graduarse. Pero no todos los estudiantes son candidatos a demonio para el DHS: otorga becas a alumnos y profesores para "promover una cultura de la seguridad interior en la comunidad académica" y ha fundado seis centros de excelencia en la materia (www.dhs.gov). Se trata de crear "un capital intelectual" contra el terrorismo. Más bien parece que el DHS se aplica a controlar estrictamente todo capital intelectual. Rebelión
Federico Jiménez Losantos: "Era conocido dentro del Hospital por "Sendero Luminoso". El 90% de los sedados por el doctor Montes murió en menos de 24 horas; ¡qué eficacia, claro!, eficacia de la morfina".
Federico Jiménez Losantos: "Con menos de seis meses de esperanza de vida (oigan y seis meses ya es un margen relativamente amplio), seis meses, directamente ¡plof!, los mandaban a mejor vida".
Federico Jiménez Losantos: "Como son pobres, que no sufran, venga fuera; éste ya es muy mayor, venga fuera, que faltan camas".
Federico Jiménez Losantos: "Una vez que se han modificado los responsables del Servicio de Urgencias, han descendido drásticamente las muertes".
Alberto Recarte: "Se han dejado de producir estas muertes probablemente y, por lo que parece, hechas a imagen y semejanza de ‘Mar Adentro'.
Isabel Durán: "Esto yo creo que no es eutanasia, esto directamente es matar a unapersona".
Cayetana Alvárez de Toledo: "Es un personaje despótico, con mucho carácter (...). ¿Es una psicopatía, es una forma muy particular de entender, digamos, el fin de la vida de las personas?"
José García Domínguez: "Estamos hablando de asesinar a 200 personas".
Federico Jiménez Losantos: "¿Existió consentimientoinformado en todos los casos en los que se practicó la sedación? No, esto es lo que diferencia, además, la eutanasia de un homicidio".
Federico Jiménez Losantos: "Luego resultó que el concepto de agonía que había instaurado un grupo de médicos, porque era un grupo al que sus compañeros llamaban "Sendero Luminoso" -ya saben, famoso grupo terrorista maoísta peruano dirigido por A. Guzmán-, era una agonía dilatadísima, o sea, menos de seis meses de esperanza de vida, que ya me contarán ustedes eso cómo se mide; pues nada, y hay un caso que está ya en los tribunales".
Federico Jiménez Losantos: "El doctor Montes, que digamos es el héroe o antihéroe de todo este grupo, pero -insisto- de un grupo que tiene un gran poder en ese hospital y que tiene, además,también tentáculos poderosos en otros grandes hospitales de Madrid de extrema izquierda la mayoría, por lo menos de esa tendencia".
Federico Jiménez Losantos: (Citando a El Mundo) Montes enviaba a algunos enfermos al box de sedación sin consultar a la familia o, incluso, antes de tener en sus manos el historial clínico. A los que se negaban a actuar así, dicen, les prohibía tratar con pacientes terminales".
No hay duda de que los políticos, deportistas y artistas en general de hoy en día (como siempre, por otra parte, y desde los mismos orígenes de la civilización) luchan por sus ideales: una casa ideal en la Moraleja, un chalet ideal en Ibiza, una mujer ideal en la cama, un lugar ideal en la Historia. Lo que nos ocurre al resto de los humanos es que no tenemos gusto y nos conformamos con un trabajo de mierda, una casa que da asco y una señora que es el mejor antídoto contra la lujuria. Lo nuestro es votar y aplaudir para que nuestros héroes alcancen sus ideales y nosotros lo veamos con salud. A ver si nos enteramos de una vez por todas, que parecemos tontos. Público
Sra. Michelle Bachelet Jeria Excelentísima Presidenta de la Republica de Chile:
La Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas le saluda respetuosamente y le expone a usted lo siguiente:
Nos provoca un gran desconcierto que en un País gobernado por una mujer, nuestra vida ha ido perdiendo su valor cada vez más, y nos impacta fuertemente que el femicidio se haya convertido en una constante. Hoy el mundo no sale de su asombro al ser testigo del mayor femicidio institucional que en nombre de la ley se está llevando a cabo ante la dolorosa agonía de Patricia Troncoso Robles.
Estamos conmocionadas ante la indiferencia del gobierno que usted preside, el que ha instaurado un verdadero terrorismo de Estado en los territorios mapuche, generando un clima de guerra similar o peor a lo vivido en tiempos de dictadura, al criminalizar y estigmatizar la justa lucha por los derechos de ese pueblo.
Queremos decirle que nos sentimos fuertemente identificadas con la hermana y compañera Patricia, con la grandeza de sus ideales, con la fuerza en su lucha y de su inquebrantable decisión de llegar a ofrendar su vida en aras de la justicia y la dignidad del pueblo mapuche, el que en su retribución, con orgullo la ha acogido como una digna integrante de su pueblo. Patricia Troncoso y su gesta heroica representa la fuerza, el coraje y la decisión de muchas mujeres chilenas que durante la dictadura convirtieron la huelga de hambre en una acción libertaria. Patricia en su condición de presa política por la causa mapuche, realiza una huelga de hambre líquida desde el 12 de Octubre del 2007, representando ésta una histórica y heroica resistencia.
Sin lugar a duda, que esta situación sitúa a su gobierno ante un hecho gravísimo de violaciones a los derechos humanos, las decisiones no tomadas, el actuar de la justicia y de gendarmería -en particular- son propios de un sistema de dominación perverso, patriarcal sexista, de una gran insensibilidad y subordinado a los interese del capital.
Señora Presidenta,
ANAMURI se suma a la gran demanda internacional, para que haciendo uso de facultades y de su condición de mujer, ponga fin a esta tragedia para que la muerte no se convierta en acto habitual hacia el pueblo mapuche y marque un estigma en un gobierno dirigido precisamente por una mujer que luchó por los Derechos Humanos hace unas décadas en nuestro país. Le queremos indicar además, que apoyamos la solicitud del abogado de Patricia quien solicitó a la Corte de Apelaciones de Chillán lo siguiente:
1. Que se constituya en el Hospital en conjunto con el Director de éste y el Jefe de la UCI, un Ministro Titular de ese Tribunal para constatar el estado real de Patricia Troncoso.
2. Que se ordene el traslado inmediato de Patricia Troncoso a un Hospital de alta complejidad Tipo I, en Santiago o Concepción.
3. Que Patricia Troncoso sea tratada por médicos especialistas en Unidad de Tratamiento Intensivo (UTI), con equipos adecuados, por profesionales idóneos y no por los médicos de Gendarmería, que no reúnen los requisitos mínimos exigidos para el tratamiento de este tipo de casos.
Todas estas medidas se solicitan con carácter de urgencia e inmediato en atención al grave riesgo en que se encuentra Patricia Troncoso.
Finalmente queremos señalarle que las mujeres a las que representa ANAMURI seguiremos apoyando la valiente batalla de Patricia, quien gracias a su sacrificio mantiene una movilización nacional e internacional por el respeto a los derechos del pueblo mapuche.
Atentamente,
ASOCIACIÓN NACIONAL DE MUJERES RURALES E INDÍGENAS ANAMURI. Rebelión
Cuento baldosas, el que pisa raya pisa medalla, el que pisa cruz pisa a Jesús (el nacional-catolicismo, ay, escondido en las pequeñas cosas, gestos distraídos, en los ideologemas), ojeo libros (leo alguno, si se deja) y encuentro -como en las malas novelas- un papel arrugado, el inevitable manuscrito perdido. Transcribo: “Su cabeza golpeó el suelo con violencia. En ese instante, mientras sus compañeros de pelotón corrían hacia el puerto, Joao recordó el olor de su pelo, el sabor de su piel. La canción de Zeca Afonso, Grândola Vila Morena, había sonado de madrugada en Radio Renascença. Las unidades actuaron con rapidez y, horas después, la capital estaba controlada. Aquello parecía organizado con sentido estratégico. Sin disparos, el régimen de terror impuesto por Oliveira Salazar y su sucesor, desde 1969, el doctor Marcelo Caetano, se derrumbaba. En medio de la algarabía de risas y uniformes, Joao, veintidós años recién cumplidos, hijo mayor de Joao Almeida y Ermelinda Fortes, nacido en Moure, soldado de la 2ª Compañía de Artillería del Batallón Duque de Leça do Bailio, perdía la vida. Algunas mujeres arrojaban claveles rojos, ventanas y balcones, al paso de la tropa. Los blindados recorrían las avenidas de la capital con aire de futuro. Subidos en las torretas, falso aire marcial, niños felices agitaban banderas. Joao tenía veintidós años y ninguna esperanza de vida. Al bajar del camión siguiendo la voz de mando del teniente tropezó. Nadie se dio cuenta.” Aquí termina el texto. Una pena. En 1984, diez años después de la Revoluçao dos Cravos, el instante mítico -25 de abril- de la fraternidade, la voz de Siniestro Total cantaba “menos mal que nos queda Portugal.” "El blog del editor. Península"
FSM08 – Madrid, 26 de enero. Otro mundo es posible
Attac y el resto de las personas y colectivos promotores del FSM08 en Madrid os invitamos a participar en un DÍA DE ACCIÓN GLOBAL.
Como ya sabéis, en oposición al Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) donde se reúnen en los últimos días de enero de cada año los gerentes del capitalismo global, en 2001 surgió el Foro Social Mundial, como "espacio de encuentro de quienes se oponen al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital o por cualquier forma de imperialismo y que están empeñados en la construcción de una sociedad planetaria orientada hacia una relación fecunda entre los seres humanos y de estos con la tierra" (de la Carta de principios del FSM). Hasta ahora los encuentros mundiales han tenido lugar en Porto Alegre (2001, 2002, 2003 y 2005), Mumbai (2004) y Nairobi (2007). En 2006 fue policéntrico (Caracas, Bamako y Karachi) y en 2009 tendrá lugar en Belén (Amazonia, Brasil). Este año 2008 el FSM será descentralizado a nivel local y el DÍA DE ACCIÓN GLOBAL (26 de enero) se celebrará simultáneamente en todos los lugares del mundo que lo decidan. Entre ellos la Comunidad de Madrid, pero también en Galicia, Cataluña, Andalucía, País Valenciano, Murcia, Castilla y León, Canarias… y así en muchos países de los cinco continentes (ver
En Madrid más medio centenar de colectivos y organizaciones sociales, entre ellas Attac, llevamos varias semanas trabajando para preparar unos actos que pongan a nuestra ciudad en un lugar destacado del mapa mundial de las que se han movilizado para seguir el llamamiento del FSM.
La INAGURACIÓN del Foro Social Mundial 2008 en Madrid será el viernes 25 a las 19:00 horas salón de actos del Instituto Cardenal Cisneros, Calle de los Reyes, 4, Madrid. Metros: Plaza de España y Noviciado, comenzando con un mensaje de bienvenida de IGNACIO RAMONET, especialmente enviado para ser leído en las celebraciones del FSM08 en las ciudades españolas y seguido de las intervenciones de: Carlos Taibo, profesor de CC. Políticas en la Universidad Autónoma de Madrid; Javier Sádaba, filósofo y catedrático en la U.A.M.; un trabajador/a de limpieza del Metro de Madrid, participante en la pasada huelga; vecinos/as de la Cañada Real, miembros de la Asamblea del barrio; y Lola Sepúlveda, del Centro de Documentación Zapatista.
El sábado día 26 tendrán lugar los 23 TALLERES que se han programado, en el Patio Maravillas (EPA Patio Maravillas c\ Acuerdo 8, metro Noviciado o San Bernardo). Los talleres de la mañana tendrán lugar de 10 a 12 y de 12,30 a 14,30 horas. Habrá un descanso para comer entre las 14,30 y las 16,30. Los talleres de tarde serán de 16,30 a 18,30. Attac participa en cuatro de los talleres y se ha responsabilizado de montar un ciclo de proyecciones de documentales desde las 10:00 a las 19:00 en la vecina Biblioteca Marqués de Valdecilla (Noviciado, 3)
El domingo día 27 tendrán lugar la Asamblea de Movimientos Sociales en el Patio Maravillas (EPA Patio Maravillas c\ Acuerdo 8, metro Noviciado o San Bernardo), lo que constituirá el cierre de las actividades.
Attac y el resto de las personas y colectivos promotores os invitamos cordialmente a participar en este día de acción global del FSM, y nos dirigimos a vosotros, ciudadanos y ciudadanas que conserváis aún la esperanza de que otro mundo es posible y que en consecuencia queréis poner un granito de arena para hacer un mundo justo, sostenible y planetariamente solidario.
Attac y el resto de las personas y colectivos promotores os invitamos cordialmente a participar en este día de acción global del FSM, y nos dirigimos a vosotros, ciudadanos y ciudadanas que conserváis aún la esperanza de que otro mundo es posible y que en consecuencia queréis poner un granito de arena para hacer un mundo justo, sostenible y planetariamente solidario.
Es un pequeño, pero activísimo (musical, y hasta políticamente) sello discográfico empeñado en la noble (y a menudo utópica y quijotesca) tarea de seguir arrojando luz sobre la música folk de nuestros días. Su nombre es, a la par, sabroso y frutal, Appleseed (pepita, semilla de manzana), y en estas fechas cumple su décimo y esforzado aniversario, al margen de modas y radiofórmulas. Una labor, la de esta gente, sencilla pero intensa, dando a conocer muchas de esas voces que sigan cantando las cuarenta y renovando la tradición. Una manera de hacer canciones que echa raíces profundas en la música popular, sobre todo en los dominios célticos y anglosajones .
Para celebrar este aniversario, el sello ha invitado a un puñado de artistas y amigos para que cultiven la semilla (nunca mejor dicho) de las canciones y ayuden a soplar las velas de la gran tarta de cumpleaños.
La lista de ilustres invitados no deja lugar a dudas sobre la ética, la estética y el carisma de Appleseed, tarta que ahora se edita en formato de doble cd, con documentado cuadernillo (Applesead/Resistencia).
El festín de este «Sowing the seeds. The 10th Anniversary»se abre con un suculento estofado campestre al que dan enjundia y sabor Pete Seeger y Bruce Springsteen, cantando al alimón «Ghost of Tom Joad», la canción de Bruce inspirada en el personaje central de «Las uvas de la ira», de John Steinbeck, con aquel Henry Fonda humano hasta las trancas en la película homónima de John Ford. El abuelo Pete entona luego ya en solitario otras piezas como «Walking down death row» y «Quite early morning», dos estrenos. Otro de los duetos mágicos del disco es el que forman el españolizado Jackson Browne (Barcelona se ha convertido en su tierra de adopción) y la musa sesentera y protestona, Joan Baez, a pachas en esa canción universal que es «Guantanamera», con versos del cubano de maizal y ron que fue el poeta José Martí. Hay ilustres veteranos que aportan su talento en pepitas de oro, como el trovador Donovan, hippie entre los hippies, con un viejo himno antibelicista, de los del «Haz el amor y no la guerra», su «Universal soldier». Del mismo palo pacifista es la legendaria «Where have all the flowers gone», revisitada aquí por Tommy Sands y Dolores Keane. Judy Collins sigue conservando voz y carisma en «Oh had I a golden thread». El Hollywood contestatario toma también cartas en el asunto con la presencia de Tim Robbins («All my children of the sun», otra pieza de Seeger apellido representado en la fiesta por su hermanastra Peggy, y su nieto Tao Rodriguez Seeger. Otros veteranos como Tom Paxton, Roger McGuinn (ex Byrds), y el canadiense Bruce Cockburn (con la maravillosa «Turn, turn, turn», otro himno sesentero) contribuyen a la jornada folclórico-campestre, así como una nueva voz totalmente conocida y reconocida en el neofolk, o el punk-folk, Ani DiFranco. Hasta el intelectualoide Lou Reed se anima en una de las piezas del álbum. Para redeondear el pastel, la camaradería se desata en «Bring them home» (maravillosa pieza escrita por Pete Seeger en plena Guerra del Vietnam), recuperada, tristemente, por la Guerra de Irak, y que el propio Pete, Ani DiFranco, el vaquero rojo, Steve Earle, y Billy Bragg hacen suya y de todos los hombres de buena voluntad. Appleseed, diez años para chuparse los dedos al folk que más calienta.