He leído “Rayuela” cuatro veces. Una “como viene escrito” hasta el 56. Otra como alguna vez le oí pedir: empezando por el 73 salteado hasta el 131 según el orden que indicaba el prólogo de la 5ª edición de Bruguera de 1983. Otra como quise y la cuarta a trompicones, a poquitos y a días. También he leído “Cosecha Roja” otras tantas veces, así como “La Saga/ Fuga de j.b.” por lo menos en tres ocasiones. Y para rematar, “El amor en los tiempos de cólera” ya no recuerdo las veces.
He dejado de leer muchos libros por mi empeño en releer los libros que me gustan, más de una vez. Incluso hoy en día mi biblioteca a mermado considerablemente debido a la falta de espacio en este zulo donde vivo de alquiler y aún así conservo estos, y algunos otros libros que quiero poseer.
Ayer solamente me bastó leer una vez el artículo de Manuel de la Fuente “Aquel 20 N” para saber de que estaba hablando, que estaba contando: “Mis orejas, mi nariz y mi mirada son antifascistas”. Mis libros, mis amores y mis amigos también.