Una vez por semana dice que en esa casa / se hará únicamente su voluntad. / Dos veces cada semana zahiere a la silente / que pese a todo permanece con él. / Tres veces despide con furia a alguno de sus hijos. / Cuatro siente nostalgia. / Cinco exige que le lleven la comida a la cama. / Seis dice que es una porquería y que allí / alguien trata de envenenarlo. / Siete veces por semana regresa de misa. / Ocho se mira en el espejo y augura larga vida / a su corpulencia. / Nueve declama que si las órdenes no se cumplen / la milicia se acaba. / Diez veces sale de paseo / Entonces se le pierde la pista. / Porque fuera de su casa / nadie lo mira / nadie lo conoce / nadie lo saluda. / Invisible se refunde entre la turbamulta. / Seguramente triste / Como corresponde a la medida de su insignificancia.
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Por supuesto que me gustó, Marce. También estoy de acuerdo en que la pelea contra la violencia hacia las mujeres (hacia las personas) debe de ser diária. Y también es cierto que tiene muchas lecturas. Salud.
¡Vaya mañana que llevo! ¡No paro de leer! Espero que descanses el fin de semana.
El fin de semara estaré fuera pero como pueda...