Yo no quiero más llave / que la que me da / el paraíso de tus ojos, / la cancela oculta de tu voluntad de hombre / abriéndome a la vida.
No quiero más cielo tampoco / que el de encontrar cada noche / tu beso absoluto con el mío, / la húmeda caricia / como pasaporte para el futuro.
En definitiva sólo quiero / encontrar en tus brazos / la certeza de una ilusión eterna.