Si, ya sé que os cuesta mucho leer y mas todavía poesía. Hacer un pequeño esfuerzo, y comprobaréis, muy a pesar vuestro, que el cerebrito, si es que no lo tenéis adormecido del todo, es capaz de disfrutar con este libro que ya es parte de nuestras vidas. Hala, pasar un buen fin de semana y cuidaros de dibujar a ningún dios, no vaya a ser que os monten un pifóstio.
7 comentarios
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados

Es maravilloso. ¿Podrías poner algun fragmento? Aquel dedicado a todos vosotros, contiene un párrafo bellísimo sobre la amistad, me gustaría leerlo aquí. ¿Sabes a cuál me refiero?
Sé a cual te refieres. Quería poner hoy un poema íntegro pero ayer no terminé de pasarlo. Y tampoco tengo ahora mismo el libro.(Lo olvidé en el escaner) Lo pondré el lunes. Saludos.
Gracias. Pero en qué andabas para no terminar de pasarlo...
Yo también ceno ¿sabes? Tenía unas "gulas del norte". Te cuento. Elegí una sartén mediana, piqué tres ajos grandes en finas láminas y lo puse a calentar después de echar un par de guindillas que me trae mi amigo Pincho de Extremadura. Una de ellas abierta para darle un toque picante al aceite. Lo dejé freir durante cuatro minutos y metí las "gulas" en la sartén removiendolas durante medio minuto. Puse la "mesa" y acompañandolas con un poco de Albariño me las zampé "toitas". Y que mas te voy a contar...despues de esto...escribir...
Pues ya me comía yo unas gulitas de buena gana...
uhmmmmmmm... qué ceremonia...!!! y celebrabas algo, o eres así de exquisito? Como las poesias del libro?
Siempre celebro algo: respirar, andar, una mirada, una cerveza, una botella de vino, la música. Este viejo "indigente" vive preocupándose de las "pequeñas" cosas. De las más pequeñas. No debería contarte tanto a ti, ab, que no sé quien eres pero bueno...
Sobre el libro, si lo tienes, lo abres y te dejas llevar, no tengo nada que decir. Saludos.