MENOS MAL que a pesar de todo / la vida algunos días / lluviosos preferentemente / se parece al cine / y entonces / tropezando en tus caderas / piso de nuevo la tierra prometida.
Porque al fin y al cabo importa poco / color technicolor o blanco y negro / si es buena la película / si las palomitas son palomas de la paz/ y Sarajevo una hermosa metrópoli / en el vientre estéril de Europa / convertida ahora por exigencia del guión / en primer plano de la Historia.
Pero en el documental torturado de las calles/ son otros los títulos de crédito / son otros los actores las actrices / y la sangre es sangre no zumo de tomate / memorial y rotunda generosa / sistemática / exacta y puntual como un reloj suizo.
Las calles tú lo sabes/ nunca engañan / y no son de cartón-piedra / los orfanatos ni las cárceles / los edificios arruinados / el tetrabrik del que se bebe / la desolación.
Porque esto no es muy duro / es simplemente “lo bastante” / que Bogart diría antes de apurar su vaso en la pantalla. / Por eso tú, en un medido contraplano / me devuelves a la vida / y mis días siguen siendo un travelling / de cada palabra tuya cada gesto.
Nos queda el consuelo / pueril por otra parte / nos queda el cruel consuelo egoísta y civilizado de pensar / que Sarajevo está a más de 2.000 kilómetros de aquí / más o menos la distancia / entre tu cuerpo y el mío / esas noches en que me esquivas y te escondes / y guardas todo el dolor del mundo / a solas para ti / en pura y dura / versión original.
Y nos queda no obstante / el último refugio que es tu pelo / los días de repente del último verano / cuando llegaron mis dedos a tus pezones / frescos como fresas acabadas de robar / como paracaidistas temerarios en tierra de nadie / como azucenas que vuelven del exilio / mis dedos y también / mi esperanza / hacia ese cuerpo tuyo que también como el buen vino / ya viene entrando en años / treinta y dos para ser exactos / tu memoria de hembra 7 derramada sobre mi piel / como cerveza encendida de los últimos días / la comprensión tu cariño / que es como apellidamos al amor / los pusilánimes.
Menos mal sí que a veces / la vida / se parece al cine / llueve en mi ciudad y Sarajevo / está a más de 2.000 kilómetros de aquí.
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Bonito.
Emocionante.
Gracias.