Déjame que esparza / manzanas en tu sexo / néctares de mango / carne de fresas.
Tu cuerpo son todas las frutas. / Te abrazo y corren las mandarinas; / te beso y todas las uvas sueltan / el vino oculto de su corazón / sobre mi boca.
Mi lengua siente en tus brazos / el zumo dulce de las naranjas / y en tus piernas el promegranate / esconde sus semillas incitantes.
Déjame que coseche los frutos de agua / que sudan en tus poros. / Mi hombre de limones y duraznos, / dame a beber fuentes de melocotones y bananos / racimos de cerezas.
Tu cuerpo es el paraíso perdido / del que nunca jamás ningún Dios / podrá expulsarme.
(Gioconda Belli, Managua 1948)
(Enviado por Alicia Rosales)

Erótico y refrescante. Me gustó "La mujer Habitada" Y este poema:
ARMAR TU VIDA
Armar tu vida. / Irla haciendo como rompe-cabezas. / Conjurar el futuro. / Construir la esperanza.
Aunque a veces te sintás marchita, cerrada, envuelta en noche amarga, punzante tu centro, sabés que siempre habrá sol para revivirte, zarandearte, para que levantés la cabeza y volvás a sonreir, a estar, con esa fuerza vital que te asemeja a malinche o al cortés, cuando secos y mustios persisten, en la certeza vegetal de que habrá de llegar el día en que despertarán florecidos, vibrantes, llenando el campo con sus llamaradas naranjas, amarillas, cuando pase el tiempo de las vainas y de las ramas secas.