Aquel chaval que hace medio siglo (1958, más o menos) descubrió en la televisión que el rock and roll sería su medio (y su mensaje) de vida se pasea ahora por Europa vestido como un bodeguero (de «La Taberna del Irlandés», claro), arremangado y cervecero, con la mochila repleta de música folk y un matasello en su guitarra que lo deja claro a los cuatro vientos: éstas son las canciones de Pete Seeger, tradición en estado puro.
Todo empezó en 1998, cuando Bruce grabó «We shall overcome» para un disco de homenaje a Seeger. El Jefe se debió quedar con la copla (de hecho grabó ocho piezas), pero la urgencia del 11-S con su respuesta musical en «The rising», y la posterior guerra de Irak, acontecimiento impreso a fuego en su siguiente disco, «Devil and dust», debieron retrasar el encuentro entre el cancionero del abuelo Pete Seeger y Bruce.
Entre medias, es sabido que el «Boss» se volcó en el apoyo a la candidatura del demócrata Kerry frente a Bush, y que auspició la gira «Voto por el cambio». Sabido es que los demócratas perdieron aquellos trascendentales comicios presidenciales, pero Bruce (y muchos aficionados y otros tantos artistas) volvieron a sentir que la música, como en los sesenta y setenta, podía (y hasta debía) ser un arma cargada de futuro y, sobre todo, de paz.
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Foto: MaxMartini