"Tu bruma"

No confundas la noche con tu noche, la bruma
con tu bruma.

Bebe tu soledad, camina
por las altas cornisas donde la angustia llueve
a veces.

Piénsate vencido.
Noche y bruma, así, sin adjetivo, son otras.
Otros cuerpos habitan sus dominios, no
tu noche: ella jamás podrá dejar sus ruinas
en el jardin ajeno, en el corazón algo turbio de los otros.

No confundas la noche que vives con la noche.
Es tuya solamente: antigua propiedad que odias a veces.

Manuel Rico (Madrid, 1952)