Andaba mi Mari el domingo de chino en chino, ansiosa de repoblar
(reforestar, se diría) su fondo de armario otoñal (ya saben, súbeme las
cajas con la ropa de verano, bájame las cajas con la ropa de invierno, y así sucesivamente), de manera que tomé las de Villadiego, que para el caso vinieron a ser las del Retiro. Bajo chopos y castaños me recreaba en ese sencillo ir y venir de gente con ánimo de fiesta, relajada, sonriente, incluso. Me regocijé una vez más ante la inverosímil pero bellísima presencia del ángel caído, con el paisanaje aupado a sus patines y disfruta que te disfruta también del placer de los pedales. Los músicos echaban a volar sus notas dicharacheras, y en los teatrillos de títeres el tiempo de la infancia parecía detenerse. Anduve a solas, como un filósofo en paro en los aledaños del Palacio de Cristal y mientras me llenaba los pulmones de aire moderamente puro un tsunami de recuerdos me partió el alma, al tiempo que los pies se me iban hacia esa senda que entre viejos (pero nunca antiguos) árboles conduce al Bosque del Recuerdo, aquél al que llamaron de los Ausentes. Tiraban de mí como una marioneta los hilos de la memoria, una memoria encogida todavía por las lágrimas de aquellos días de marzo cuando la vida de ciento noventa y dos hermanos quedó en la cuneta.Un puñado de personas subía y bajaba por esa colina tan artificial como necesaria. Quizá me temblaron las piernas y quizá volvieron a humedecerse mis ojos, es probable, muy probable. Arriba, un ramo de flores malvas, blancas y amarillas, al lado de los olivos con las aceitunas en sus ramas, a la espera de utópicas vareas. Dicen que allí deben descansar nuestros recuerdos, si antes no los recalifican. Está bien, que allí descansen en paz, aunque no sea en silencio, rodeados como están del estruendo de futbolistas tripudos y domingueros.Me vi en la cima rodeado de cipreses, con el corazón en un puño bastante cerrado. Me vi en la cima, rodeado de cipreses y recordé que antes que yo un poeta, humanamente desolado, apuntó que los cipreses creen en Dios. Bien está. Pero, ¿y nosotros?

Y pensar que el otro día oí en la tele que a un cursi le aburría el Retiro porque no tenía escaparates... Yo vivo al lado y me doy unos paseos de campeonato.
Tu si que sabes, AltoVolta, como el Fú, ahí os veo a los dos paseando mientras leéis a Borges, je, je.
Fú, querido, pues yo, creer, lo que se dice creer, ya me cuesta. Creímos en un par de cosas y mira las hostias que nos pegaron…
Besos, compañeros del metal…
Desde hace dos semanas empezó a nevar en Oslo y la verdad es que no me quedan fuerzas para creer en nada.
Por otro lado, como ya sa sabe, los españoles tienen un tendencia a olvidar facilmente.
Nada, tío, tomate algo o pilla un avión y escapate unos días al Congo a tomar el solecillo. ¿Que los "españoles" olvidamos rápido? Pues claro, hombre, somos un pueblo borracho y jovial...
Besos.
Hay que ser escéptico, anárquico, apolítico, pragmático y un poco hedonista, como el menda. Así te evitas disgustos y multiplicas placeres, je, je.
Amigo AltoVolta, no hay nada ni nadie que sea "apolítico" pues política es todo. Desde el precio del pan hasta follar. Hazte "un poco" político, hombre, ¿no me dijiste el otro día que en ABC cada vez os tiráis (de ir) más a la izquierda? Memoria tengo, oye, je, je.
Con todo lo demás, de acuerdo.
Este Max es terrible. Hombre, si hay que considerar el factor B que me dices, entonces soy más político que Fraga (con perdón, lo digo por lo de animal político que es, más bien dinosaurio, je, je). Eso sí, de joven votaba a Los Verdes. Ah, qué tontunas se hacen con el acné aún en flor...
Estoy con altovolta en lo de evitar disgustos y multiplicar placeres. Los comentarios me parecen inteligentes y divertidos. Ademas me entero que empezó a nevar en ¡Oslo! ¡fantastico!
Volveré por aquí mas veces.
Olga,
Olga, ayer hubo problemas en el servidor de la coctelera y debido a ello desaparecieron algunos comentários y entre ellos el tuyo. He intentado reproducirle y no se si era más o menos como lo he puesto.
Gracias por tu paseo por aquí y si tienes que rectificar algo pues vuelves y punto.
Saludos