Título original: “Das Kabinet des Dr. Caligari". Año 1919. Director: Robert Wiene. Producción: Decla-UFA (Alemania). Productor: Eric Pommer. Argumento y guión: Hans Janowitz y Carl Mayer. Fotografía: Willy Hameister. Decorados: Walter Reimann, Hermann Warn y Walter Röhig. Intérpretes: Werner Krauss, Conrad Veidt, Lil Dagover, Fritz Friedrich Feher, Rudolf Klein-Rogger, Hans Heinz von Twardowski, Rudolph Lettinger. Blanco y negro. 1.500 metros. 48 minutos.
Una de las obras mas representativas de expresionismo alemán. Realizada por Robert Weine, con la colaboración de tres artistas de la Bauhaus y el magisterio del gran teórico del movimiento, Carl Mayer, su guión esta basado en una idea del checo Hans Janowitz, inspirado a su vez en un hecho real. Cuenta la historia del doctor Caligari, un hipnotizador, que obliga a su médium, el sonámbulo Cesare, a cometer una serie de crímenes y fechorías. El asesinato de un joven-a quién predice la muerte-y el rapto de la bella Jeanne desencadenarán la tragedia. Pero, al final (en un epilogo que seria añadido por el realizador), se trata del sueño de un loco, que ha confundido al director del manicomio con el enigmático Caligari.
La celebre obra de maestra de Wiene narra una fantastica historia que pretendio ser una critica a la actuación criminal del estado alemán durante la Primera Guerra Mundial y, al mismo tiempo, del servicio militar obligatorio. Tambien ha sido interpretada como una premonicion del regimen hitleriano y del terroz nazi (Vid. Kracauer, S. De Caligari a Hitler. Una historia psicologica del cine aleman. Barcelona: Paidós, 1985).
Das Kabinett des Dr. Caligari fue, por tanto, el punto de partida del expresionismo y el film creador de una escuela-el “caligarismo-que recobró-después de Mèliés-el poder extranatural del cine” según afirmaba el historiador Carl Vincent, e “hizo por la difusión del cine alemán-opinó su coetáneo Rene Jeanne-mas que todas las otras cintas de valor que le precedieron o siguieron”. El nombre de Caligari fue tomado de un personaje de “Las cartas desconocidas” de Stendhal.
Los decorados y figurines de Warm, Reimann y Röhrig eclipsaron un tanto la labor del realizador y evidenciaron la estética expresionista, cuya finalidad era-según Jean Miltry-“explicar y expresar los estados de ánimo de los personajes por el simbolismo de las formas (líneas, volúmenes, valores plásticos, etc.) de tal manera que el decorado, íntimamente ligado a la acción, aparezca como la proyección desmesuradamente agrandada del drama”. (Diccionario del cine. Barcelona: Plaza y Janes, 1970. p.113).
Asimismo, el historiador John Kobal escribió: “El director Robert Wiene utilizó la estratagema de contar la historia a través de la fantasía de un loco, a pesar de que los autores se pusieron furiosos con el cambio. Una gran parte de su impacto y reputación desde entonces es atribuible a los decorados expresionistas, que fueron diseñados por uno de los precursores del surrealismo, Alfred Kubin (afirma este critico canadiense, aunque no consta en los títulos de crédito del film). Los decorados pintados en dos dimensiones claramente cubistas, góticos,, tienen un estilo visual teatral, un mundo de muros inclinados, chimeneas oblicuas y de pasadizos y puertas barridas por el viento y compulsivamente retorcidas, que sugieren una atmósfera de amenaza y locura, y dictan las interpretaciones de los actores.” (Cfr. Las 100 mejores películas. Madrid: Alianza, 1990, p. 179).
Estrenada en la Alemania de Weimar, tuvo dificultades para su exhibición en Francia. Pero el título en EE.UU. incidió en su propio país, con lo cual se consolidó la primacía del cine germano en la sociedad occidental, expresando su voluntad de dominar el mundo. De ahí que esta obra maestra del género fantástico se mueva entre las leyendas germánicas y el superhombre de Nietzsche.
Sin embargo, bajo este movimiento fílmico se han englobado otras tendencias germanas que tienen poco que ver con tal estilo artístico. Y han sido muchos los historiadores, Sadoul y Leprobon, entre ellos, los que ha cometido errores en torno a esta “escuela” y sus coetáneas.
El expresionismo cinematográfico es una corriente que intenta la evasión hacia los sueños, las pesadillas, huyendo de la triste realidad de la posguerra y dando a luz películas en que los conceptos filosoficos son mezclados con el onirismo, lo terrorífico y el sadismo de forma extravagante, pero con gran calidad fílmico-artístico. El decorado adquiere una importancia, junto con la iluminación y la expresividad de los personajes, lo simbólico e incluso premoniciones de carácter político.
Son maestros de este movimiento Fritz Lang, con “La muerte cansada”, “Las tres luces” (1921), “Doctor Mabuse” (1922) y la más futurista “Metrópolis” (1926); F. W. Murnau, con su famoso “Nosferatu, el vampiro” (1922) y la más romántica “Fausto” (1926); los precursores Galeen-Wegener, con“El estudiante de Praga” y “El Golem”, y Carl Mayer y Robert Wiene con su obra comentada aquí, entre otros autores: Paul Leni, Robinson, May, etc. (Texto de José María Caparrós Lera. “Historia del cine europeo” –De Lumière a Lars von Trier- Rialp, Libros de Cine.)
Fotos del film
"Expresionismo Alemán"
FilmAffinity
Wikipedia
IMDB

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