En diciembre de 2006 el ejército etíope ha invadido Somalia por tierra y la ha bombardeado en colaboración con el apoyo marítimo, aéreo y logístico de Estados Unidos. Las justificaciones de la invasión difundidas en los medios de desinformación son falsas. Los intereses de las corporaciones Norteamericanas y del pentágono están detrás. Muchos africanos temen que esta guerra se extienda y que se convierta en un nuevo genocidio. Pero tal vez ese es uno de los objetivos. Somalia ha sido denominada el "segundo frente de Al–Qaeda". La excusa del Pentágono es como siempre el terrorismo. La organización terrorista Al Qaeda supuestamente localizada en Somalia, y supuestamente cobijada por la Unión de las Cortes Islámicas UCI era el objetivo oficial.
Por supuesto sin dar ninguna prueba de ello. El Teniente Gral. Guillermo G. ("Jerry") Boykin, Subsecretario de Defensa para la Inteligencia que ordenó el ataque ha dado un argumento contundente que revela su nivel de inteligencia: "el Dios de un jefe militar musulmán somalí era ' un ídolo ' y ' mi Dios es el verdadero Dios".
La invasión de Somalia por Etiopía ha sido promocionada claramente por Estados Unidos. Los primeros ataques, ejecutados por aviones AC-130 procedentes del comando central norteamericano en Djibuti, fueron contra poblados de Elnadow, Kudha y Hayow y fracasaron en su objetivo declarado: no mataron a ningún supuesto terrorista. Pero desde otro punto de vista fueron un éxito porque la lucha contra el terrorismo solo es una tapadera. El portavoz del parlamento provisional de Somalia (Sharif Hassan Sheikh Ada) criticó la versión oficial que justifica los ataques. "Estados Unidos recientemente ha bombardeado civiles aunque dicen que estaban bombardeando ‘terroristas’... ¿dónde están los terroristas?". Incluso en el país agresor hay voces disidentes como la de un líder de la oposición al presidente Etiope Meles Zenawi, que declaró: “no había ninguna fuerza de Al Qaeda en Somalia” y que “el ataque es una táctica de la Administración para apoyar militarmente al presidente etíope Meles”, cuyo ejército invadió Somalia. El fraude es evidente. La Administración Bush admitió que “ningún sospechoso de Al Qaeda había resultado muerto durante los ataques” estadounidenses sobre Somalia. En contraste fuentes de la oposición etíope aseguran que " miles de civiles somalíes, incluso niños, han sido masacrados en la invasión”. Los oficiales militares dijeron que el objetivo del ataque aéreo eran unas diez personas sospechosas de estar vinculadas al terrorismo, pero no ningún líder de la organización terrorista Al Qaeda.
Rebelión

Lo de Somalia es una sangría que no le importa a nadie. Lamentable y triste.
Pues si, Luis, y lo terrible es que a los grandes medios nacionales, por lo menos de este país, parece no interesarles el "asunto". Arica no existe.
Saludos.