¡Que bonita la lluvia!
Son aquellos días, los de lluvia, los sumamente peligrosos para patearse la calle. Cuando llueve aparco la vespa, no vaya a ser que algún gilipollas mirando el gps, o como se llame el aparatito que le han puesto en el cochecito leré, me mande, otra vez y van tres, al asfalto gallardón.
Y cuando aparco la vespa, camino. Y aquí me encuentro con otro peligro: los paragüeros o aquellos que van con paraguas, que son muchos. Y muchos de estos van a su bola, quiero decir que son muchos de estos los que van únicamente pensando en sacarte los ojos como trofeo de su estancia en la vía pública. Y ahí estás tú, llevando tu cabeza de lado a lado porque la mayoría de estos sicópatas arrancaojos son incapaces de mover un centímetro su peligrosa arma. ¡A la cárcel con los arrancasacojos! ¡ya! ¡Y la COPE sin decir ni pio sobre esto…!
Así nos va!!!!



Ana dijo
Oye max, hoy estas sembrao!
4 Octubre 2007 | 12:56 PM