Un libro rojo, por estas tierras de labor, siempre ha sido una provocación. Rojo sangre derramada, años treinta (lucha de clases) y cuarenta (represión); rojo fucsia de las folclóricas y nuestro Plan de estabilización de 1959; rojo de terciopelo en el Festival de Benidorm y las cortinas; rojo desamparado, abuhardillado y utópico en la llamada Transición; rojo anaranjado y eléctrico de supermercado (subsección ultracongelados) desde la aceleración del capitalismo hasta nuestros días contables; rojo y negro, trescientas nueve páginas: hablo del color, claro. El libro está en una caja (abierta) y viene desnudo, sin ilustración ni imagen en portada, letras grandes y negras: cubierta tipográfica, dicen. Enciendo un cigarrillo. Es la reedición de Luhmann, El amor como pasión, con prólogo de Vicente Verdú. En el texto de contracubierta se aclara: “El amor mueve el mundo. Este es un tópico que nos conviene a todos. Una idea multiplicada hasta el hartazgo por los medios de comunicación que, sin embargo, no explica las razones -materiales y emocionales- del sentimiento amoroso y de la pasión. Un tópico que este clásico estudio del profesor Niklas Luhmann (1927-1998), un referente de la sociología contemporánea, se encarga de desmontar, gracias a un repaso exhaustivo de la pasión a lo largo de la historia moderna y contemporánea, las repercusiones sociales y económicas, su proyección en las diferentes clases sociales y, por último, las formas prácticas que ha adoptado. Un libro imprescindible para entender las cosas que, pese a la perversión de la mercadotecnia, nos pasan o sobrepasan.” Escribo tu nombre con (rojo) lápiz grueso en la primera página y cierro el libro.
"El blog del editor. Península"